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El futuro del Wealth Management es “híbrido”: orientación al cliente y diversificación en crypto-asset

por Riccardo ZaraPublicado el Actualizado el
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La tecnología blockchain y las criptomonedas ya se han consolidado, pero su fiabilidad para el Wealth Management a largo plazo sigue bajo observación. ¿Cuál será el futuro?

por Riccardo Zara*

Aunque el mercado de las criptomonedas sigue siendo volátil, la evolución de la infraestructura subyacente a la blockchain está abriendo nuevas vías para diversificar, "tokenizar" y automatizar la gestión del patrimonio.

Qué es la blockchain y por qué interesa al Wealth Management. La blockchain es un registro digital distribuido, inmutable y transparente. No está controlada por una sola entidad, sino compartida entre muchos participantes (nodos). Esto la hace especialmente adecuada para operaciones en las que la confianza, la trazabilidad y la seguridad son fundamentales, como en el caso de la gestión patrimonial. En los últimos años, muchos operadores están explorando cómo utilizar la blockchain para digitalizar activos reales (por ejemplo, inmuebles, obras de arte, fondos), automatizar transacciones mediante Smart Contract y ofrecer un acceso más “democrático” a instrumentos financieros antes reservados a unos pocos.

Uno de los desarrollos más interesantes es la llamada tokenización, es decir, cómo fraccionar el lujo y abrirlo a todos. Dicho de forma sencilla, “tokenizar” significa representar digitalmente un activo tradicional (como una propiedad inmobiliaria, una obra de arte o una participación societaria) a través de un “token” (unidad digital) intercambiable en la blockchain. Este proceso permite una mayor liquidez para activos tradicionalmente ilíquidos, facilita el acceso fraccionado a inversiones que antes exigían capitales elevados y garantiza una mayor transparencia en la propiedad y en la trazabilidad de las transacciones. Para un inversor que construye una cartera diversificada, poder acceder a una fracción de un fondo de private equity o a una pequeña participación en un inmueble comercial representa una ventaja enorme.

Ventajas de integrar las criptomonedas en el Wealth Management. Integrar activos digitales en el Wealth Management no significa simplemente comprar Bitcoin o dejarse llevar por la euforia del momento; las ventajas concretas son múltiples y merecen un análisis en profundidad. En primer lugar, las criptomonedas ofrecen una interesante oportunidad de diversificación: históricamente han mostrado una correlación relativamente baja con los activos tradicionales, aunque esta tendencia se está modificando gradualmente a medida que el mercado madura. A ello se suma el potencial de crecimiento: algunos crypto-asset han registrado rendimientos significativamente superiores a los de los instrumentos financieros convencionales, aunque acompañados de una fuerte volatilidad.

Otro aspecto distintivo es la accesibilidad continua: los mercados crypto operan 24 horas al día, 7 días a la semana, sin interrupciones los fines de semana ni durante los días festivos, ofreciendo una mayor flexibilidad operativa. Por último, los avances en el ámbito de la custodia digital están mejorando la seguridad global del sector. Soluciones como wallet institucionales o sistemas de cold storage regulados permiten hoy una gestión de los activos más segura y conforme a los estándares de compliance (ndr: conjunto de acciones que una empresa adopta para asegurar el cumplimiento de leyes, reglamentos, procedimientos internos, códigos de conducta y estándares éticos), reduciendo sensiblemente los riesgos operativos ligados a la custodia de los fondos.

Sin embargo, no todo lo que es descentralizado está libre de riesgos. La gestión de activos crypto también implica desafíos significativos, y la volatilidad sigue siendo uno de los principales puntos críticos: el valor de las criptomonedas puede variar drásticamente incluso en cuestión de pocas horas, poniendo en riesgo el valor de la cartera, sobre todo en estrategias orientadas a la preservación del capital. A esto se suma la incertidumbre regulatoria: en muchos países el marco normativo todavía está en fase de definición, lo que puede generar inestabilidad y obstaculizar la adopción a gran escala, pero al mismo tiempo representa una oportunidad para una futura estructuración más sólida del sector. Además, a pesar de las mejoras ya logradas, desde el punto de vista de la cybersecurity los ataques a los exchanges o a los wallet siguen siendo una amenaza real. No obstante, también debe considerarse la necesidad de competencias técnicas específicas: comprender plenamente el funcionamiento de las herramientas crypto requiere formación, actualización continua y capacidad de evaluación. La falta de estas competencias puede conducir a errores de gestión o a exposiciones inconscientes a riesgos elevados, especialmente por parte de los inversores menos expertos.

El futuro no es alternativo, es híbrido. El modelo más realista hoy no es “criptomonedas contra finanzas tradicionales”, sino una integración inteligente. Cada vez más wealth manager están empezando a ofrecer asignaciones estratégicas en crypto-asset, o a colaborar con plataformas que permiten gestionar carteras multi-asset desde una única interfaz como, por ejemplo, Binance o Crypto.com. Además, la adopción de los Smart Contract para la gestión automática de las carteras o la distribución de los rendimientos representa una de las fronteras más prometedoras. La blockchain permite, de hecho, reducir los costes operativos y aumentar la transparencia, dos elementos fundamentales para los clientes de alto patrimonio.

En conclusión, es posible afirmar que el Wealth Planner del futuro también será un experto en Blockchain. La Blockchain y los crypto-asset, en efecto, no son una moda pasajera, y para quienes se ocupan de gestión patrimonial será imposible ignorar estas herramientas sin arriesgarse a perder competitividad. Por otro lado, al no ser la Blockchain ni los crypto-asset soluciones “milagrosas”, integrarlas sin una evaluación adecuada puede exponer los patrimonios gestionados a riesgos considerables. Por ello, el futuro del Wealth Management probablemente será híbrido, orientado a la tecnología, pero siempre centrado en las necesidades del cliente. Y para una nueva generación de inversores digitales, la blockchain será cada vez menos una excepción y cada vez más la norma.

* Estudiante de Máster en la NOVA School of Business and Economics de Lisboa y ex UBS

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