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La tokenización de los fondos: el impulso de los grandes europeos podría reescribir el wealth management

por RedazionePublicado el Actualizado el
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Tokenización de fondos y share class, MMF tokenizados como colateral y nuevas responsabilidades para intermediarios y bancos depositarios en el perímetro de la regulación europea

de Giuseppe Anfuso

Gestores globales como Amundi, Franklin Templeton y Aviva Investors han puesto en marcha la tokenización de fondos y share class sobre infraestructuras DLT, con los primeros usos de money market fund tokenizados como colateral en programas institucionales ya operativos desde comienzos de 2026. El cambio de escenario no deriva de una sola ley, sino de la alineación entre la regulación vigente (UCITS, AIFMD, MiFID II, disciplina MMF) y las nuevas aperturas de los bancos centrales al uso de tokenised assets como garantías, como muestran las recientes declaraciones del Banco de Inglaterra y las intervenciones sobre el tema del BCE. Quedan directamente implicados ahorradores, empresas que utilizan líneas de crédito garantizadas por fondos, bancos depositarios, gestoras y intermediarios que prestan servicios de inversión. Las repercusiones inmediatas atañen a la transformación operativa del ahorro gestionado, a la gestión collaterale y a la responsabilidad del intermediario de servicios de inversión en un contexto de cuotas desmaterializadas y circulantes sobre blockchain. Para el wealth management, la cuestión de fondo es si la fund tokenisation constituye solo una eficiencia de back-office o una auténtica “nueva infraestructura” para el ahorro privado europeo.

Del fondo tradicional a la fund tokenisation
En los últimos dos años, la fund tokenisation ha pasado de experimento de laboratorio a modelo distributivo que toca el corazón de la industria de fondos. Amundi ha lanzado su primer fondo común tokenizado y una tokenised share class del fondo monetario Amundi Funds Cash EUR, emitida en una plataforma DLT con el apoyo de CACEIS como banco depositario y proveedor de servicios de asset servicing. En paralelo, Franklin Templeton ha desarrollado, a través de la plataforma Benji, una gama de tokenised money market funds, hoy utilizados también como collaterale en el ámbito crypto-istitutional, mientras Aviva Investors ha oficializado el objetivo de tokenizar productos en el registro XRP en colaboración con Ripple.

Desde el punto de vista regulatorio, la novedad se injerta en la normativa existente: los fondos siguen sujetos a las reglas UCITS y AIFMD, a las normas sobre product governance y a las novedades MiFID II en materia de product intervention, además de a la disciplina específica sobre money market funds introducida a escala europea tras la crisis financiera. La DLT se utiliza como infraestructura tecnológica de representación de las participaciones, pero no altera la naturaleza jurídica del OICR ni el régimen de supervisión prudencial aplicable a gestoras y depositarias. La continuidad de la disciplina es un punto decisivo: la protección de los ahorradores sigue formalmente anclada en los resguardos tradicionales (folleto, KID, controles sobre los conflictos de interés), pero cambia la forma en que la propiedad, las transferencias y los derechos vinculados a las participaciones se registran y se hacen oponibles.

Tokenised share class y MMF usados como colateral
La tokenización de los fondos se traduce, en la práctica, en la creación de tokenised share class, es decir, clases de participaciones representadas en blockchain que coexisten con las share class tradicionales del mismo fondo. Esto permite aprovechar las ventajas operativas de la DLT (liquidación casi instantánea, mayor trazabilidad, potencial reducción de los errores operativos), manteniendo inalterados los documentos de oferta, el perfil de riesgo-rentabilidad y las políticas de distribución. Para los intermediarios que prestan servicios de inversión, sin embargo, la presencia de participaciones “on chain” exige adaptar los sistemas de registro y actualizar las obligaciones de transparencia, empezando por la información tecnológica y operativa dirigida a la clientela minorista.

El otro frente es el uso de MMF tokenizados como collateral. El caso Franklin Templeton-Binance muestra cómo las participaciones de money market fund regulado pueden ser tokenizadas y luego utilizadas, a través de una layer de custodia especializada, como garantía off-exchange para operaciones en una gran plataforma de trading digital. En este punto, la responsabilidad del intermediario de servicios de inversión cambia de fisonomía: el riesgo de contraparte ya no se concentra solo en el exchange, sino en toda la cadena de custodia, desde los proveedores de wallet institucionales hasta las infraestructuras DLT, con impacto directo en el régimen de protección de los ahorradores y en las obligaciones de best execution.

Qué cambia para el ahorro gestionado y wealth management
Para los gestores europeos, la fund tokenisation representa sobre todo una palanca de eficiencia y de ampliación de la base distributiva, con la posibilidad de alcanzar a inversores más jóvenes y digital-native, como reconocen también algunas autoridades de supervisión británicas que han abierto la puerta a los tokenised funds para atraer nueva clientela. Para las estructuras de wealth management, el impacto es más profundo: la tokenización de las share class permite imaginar modelos de fraccionamiento de las participaciones, acceso casi “h24” a la liquidación de las operaciones e integración con plataformas de finanza descentralizada, manteniendo no obstante el perímetro de las licencias MiFID. En este escenario, la responsabilidad del intermediario de servicios de inversión se desplaza cada vez más hacia el control tecnológico (cybersecurity, resiliencia operativa DORA-style) y hacia la capacidad de explicar al cliente, de forma comprensible, el funcionamiento de la fund tokenisation y los riesgos correlativos.

También la relación banco-cliente está llamada a evolucionar: el inversor retail podría mantener en cartera participaciones tokenizadas de fondos monetarios utilizadas como collateral para líneas de margen, lombard o servicios avanzados de trading, con reflejos sobre la valoración del mérito crediticio y sobre el perfil de riesgo-rentabilidad de toda la cartera de valores. En esta perspectiva, el tema de la protección de los ahorradores se vuelve central, porque la mayor liquidez aparente asociada a la tokenización no elimina el riesgo de carreras hacia la liquidez o de desalineaciones de precio en situaciones de tensión de mercado.

Fiscalidad, cargas de compliance y nudos interpretativos
En el plano fiscal, la fund tokenisation no modifica, en principio, el régimen de plusvalías aplicable a las participaciones de fondos UCITS o alternativos: el parámetro sigue siendo la ganancia patrimonial en el momento del desinversión, con las habituales retenciones en origen o declaraciones a cargo del inversor, según el ordenamiento nacional. Sin embargo, la circulación continua de tokens representativos de participaciones y el uso de MMF tokenizzati como collateral plantean cuestiones aplicativas: el momento de realización de la plusvalía, la calificación de los rendimientos de staking o leading de token di fondi, la interacción con regímenes especiales de “imposición de dividendos” eventualmente introducidos para integrar asset digitali e instrumentos financieros tradicionales.

De cara al futuro, no se excluye que la creciente responsabilidad del intermediario de servicios de inversión empuje al legislador a intervenir con una novedad normativa específica para la calificación fiscal de token di fondi, en coherencia con la disciplina de los instrumentos financieros desmaterializados.

Las cargas de compliance aumentan: las gestoras deben integrar en sus políticas internas los riesgos operativos específicos de la DLT, actualizar los modelos de gestión del riesgo y asegurar que los controles de segundo nivel cubran no solo el cumplimiento de UCITS/AIFMD, sino también la seguridad de las infraestructuras tecnológicas utilizadas. Siguen abiertos varios nudos interpretativos: quién soporta la carga de la prueba en caso de controversia sobre la titularidad de una participación registrada en blockchain; cómo se coordina la prueba de la propiedad “on chain” con los registros llevados por los bancos depositarios; qué responsabilidades pesan sobre los nodi validatori cuando operan en un ecosistema permissioned controlado por intermediarios supervisados.

Próximos pasos: entre estabilidad financiera y competencia
La inserción de la fund tokenisation en el marco sistemático de la supervisión europea remite a los principios de estabilidad financiera, igualdad de trato entre ahorradores y neutralidad tecnológica de las normas. El uso de MMF tokenizzati como collateral puede atenuar algunas rigideces del sistema, facilitando la gestión intraday de la liquidez y la cobertura de márgenes, pero corre el riesgo de amplificar dinámicas pro-cíclicas en caso de shocks de tipos o de crisis de confianza en los fondos monetarios. En este contexto, la protección de los ahorradores exige un equilibrio cuidadoso entre innovación y resguardos macroprudenciales, también a la luz de las recientes reflexiones de los bancos centrales europeos sobre el uso de asset tokenizzati como collateral en los sistemas de pago y en las operaciones de refinanciación.

Para los grandes gestores europeos, apostar por la fund tokenisation significa perseguir una ventaja competitiva en la carrera global por los asset tokenizzati, pero también conlleva una responsabilidad de sistema: definir estándares de mercado en materia de governance DLT, interoperabilidad y gestión de incidentes operativos, en coherencia con las novedades MiFID II y con los principios sobre el régimen de capital gain aplicable a los nuevos instrumentos financieros. Para el wealth management, el reto será integrar estas soluciones en una oferta que siga siendo comprensible para los clientes, preservar la responsabilidad del intermediario de los servicios de inversión y traducir la tecnología en una mejora efectiva del perfil de riesgo-rentabilidad, y no solo en una palanca de marketing digital. Si esta transición se gestiona en continuidad con los principios de protección de los ahorradores, la tokenización de los fondos podrá convertirse en una pieza estable de la nueva infraestructura financiera europea, en lugar de ser la enésima moda tecnológica.

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